Exhibiciones individuales

Uywiri y la Señora de las nubes de plata

Instalación: pintura, videoperformance, escultura y objetos Galería Espora, Santiago, agosto–septiembre 2023 Texto curatorial: Francisco Godoy Vega Piezas seleccionadas: Sol de playa interior, 2023 Óleo, acrílico y pintura en spray sobre tela 200 × 150 cm Díptico, 2023 Óleo, acrílico y rotuladores sobre tela 44 × 73 cm (cada pieza) Wachuma, 2023 Óleo, acrílico y pintura en spray sobre tela 75 × 107 cm Inteligencia 4, 2023 Óleo sobre tela 35 × 70 cm Nueve cabezas, 2023 Estructura de alambre, yeso y pasta de papel Dimensiones variables

2023

Uywiri y la Señora de las nubes de plata

Díptico, 2023 Tela, pintura y texto Galería Espora, Santiago, Galería Espora
Díptico, 2023 Tela, pintura y texto Galería Espora, Santiago, Galería Espora
Huaca e Inteligencia 3, 2023 Óleo, acrílico y rotuladores sobre tela Galería Espora, Santiago, Galería Espora
Nueve cabezas, 2023 Estructura de alambre, yeso y pasta de papel, dimensiones variables Galería Espora, Santiago, Galería Espora
Uywiri y la señora de las nubes de plata, vista de sala, 2023 Galería Espora, Santiago, Galería Espora
Uywiri y la señora de las nubes de plata, vista de sala, 2023 Galería Espora, Santiago, Galería Espora

Uywiri es, en la cosmovisión aymara, un ente tutelar que cuida un espacio — una presencia que habita y protege. Esa figura organiza esta exposición: un territorio de memorias afroindígenas que dialogan entre sí a través del tiempo, tejiendo resistencias entre el desierto de Atacama, el altiplano, el mar y las cordilleras. La exposición reúne pinturas, una videoperformance, nueve caracolas montadas a piso y una escultura de pelo con abalorios. Aunque la pintura es el medio predominante, el conjunto funciona como instalación total: cada elemento es un receptáculo. Las caracolas son memoria ancestral conectada al mar y al mismo tiempo instrumento de adivinación. Las trenzas de cabello con abalorios construyen, junto a ellas, lo que la artista describe como "un cuerpo nuevo". Las pinturas convocan plantas de poder — el wachuma, la coca — y entidades espirituales que han sobrevivido soterradas dentro del catolicismo colonial: illapa, yemayá, oyá. No como sincretismo resignado sino como formas activas de sanación y memoria. El diálogo que propone la obra es trans temporal: entre los cuerpos negros esclavizados que llegaban al puerto de Arica con destino a Potosí, las comunidades aymaras del altiplano y el futuro que esas alianzas de resistencia todavía abren.

Uywiri y la Señora de las nubes de plata