Exhibiciones individuales

La piel que arrugan los perros cuando gruñen

Técnicas mixtas: madera MDF, pintura acrílica, pasta muro, tela cruda, mostacilla, cartón forrado e hilo 85 × 2 × 100 cm Exhibida en Galería MACCHINA, Escuela de Arte, Pontificia Universidad Católica de Chile, Santiago 5–22 octubre 2021 Texto crítico: Mariairis Flores, publicado en Artishock, 2021 Proyecto desarrollado en el marco de Materialidades en diálogo, iniciativa de la Escuela de Arte UC y el Centro de Estudios Interculturales e Indígenas (CIIR)

2021

La piel que arrugan los perros cuando gruñen

La piel que arrugan los perros cuando gruñen, vista general de sala con columnas intervenidas, 2021 Galería MACCHINA, Santiago Fotografía: Benjamín Matte
La piel que arrugan los perros cuando gruñen, vista general de sala con columnas intervenidas, 2021 Galería MACCHINA, Santiago Fotografía: Benjamín Matte
La piel que arrugan los perros cuando gruñen, vista de sala con visitante, 2021 Galería MACCHINA, Santiago Fotografía: María Jesús Deval
Manto Cosmogónico, 2021 Collage de tela, pintura y bordado 200 × 150 cm Fotografía: María Jesús Deval
Tótem de emergencia N°1, 2021 Ensamblado en madera, pintura acrílica e hilo entorchado 95 × 52 × 15 cm Colección permanente, Museo Nacional de Bellas Artes, Santiago Fotografía: Benjamín Matte
Sin título, 2021 Detalle — técnicas mixtas: cuero, mostacilla, hilo, tela Fotografía: María Jesús Deval

La piel que arrugan los perros cuando gruñen es mi primera investigación sobre los trajes festivos andinos y sus decoraciones como archivo material y espiritual. El punto de partida es la fiesta de La Tirana, en el desierto de Tarapacá: una festividad de religiosidad popular donde conviven diablos, ángeles, chinas y, entre ellos, el baile de los Pieles Rojos — un traje que trae al desierto del norte de Chile la figura del indígena norteamericano a caballo, doblada hacia su lado más espiritual, danzando frente a la Virgen del Carmen. Ese deslizamiento me generó preguntas que no podía ignorar: ¿cómo llegó esa figura ahí? ¿Qué dice sobre cómo se construye la identidad indígena en mi territorio? A través del verbo aymara sinsiña — gesto de disgusto, sonrisa sarcástica — la obra activa esas preguntas desde el tejido, el bordado y las decoraciones del traje como lugar donde se guarda y se transmite el conocimiento. Las piezas reconstruyen la idea del indio desde sus artefactos: telas, mostacillas, cartón forrado, hilo. Materiales ligeros y populares que cargan una historia densa. Este proyecto fue el comienzo de lo que hoy se ha convertido en Decoraciones Corporales.

La piel que arrugan los perros cuando gruñen