Decoraciones corporales

Objeto textil

Sin título (felino de plata), 2026 Felpa, nácar, mostacillas y tela africana sobre soporte de acrílico fluorescente verde cortado a láser Dimensiones totales: 55,9 × 40 × 89,5 cm Pieza textil: 85 × 71 cm Sin título (flor), 2026 Brocado, cartón entorchado, nácar, cuentas, borla de mostacilla dorada 25 × 23 cm Tabakalera, San Sebastián

2026

Decoraciones corporales

Sin título (felino de plata), 2026 Felpa, nácar, mostacillas y tela africana sobre soporte de acrílico fluorescente verde cortado a láser Dimensiones totales: 55,9 × 40 × 89,5 cm Pieza textil: 85 × 71 cm Exhibida en Tabakalera, San Sebastián, 2026 Tabakalera, San Sebastián
Detalle. Sin título (felino de plata), 2026 Felpa, nácar, mostacillas, tela africana sobre soporte de acrílico cortado con láser 85 × 71 cm (pieza textil) Tabakalera, San Sebastián
Sin título (rostro), 2026 Felpa, hilo dorado, mostacillas, sobre soporte de acrílico cortado con láser 140 × 120 cm Tabakalera, San Sebastián
Detalle dientes. Sin título (rostro), 2026 Felpa, hilo dorado, mostacillas, sobre soporte de acrílico cortado con láser 140 × 120 cm Tabakalera, San Sebastián
Sin título (felino y loros), 2026 Felpa, hilo, mostacillas, relleno 71x67 cm Tabakalera, San Sebastián
Sin título (flor), 2026 Brocado, cartón entorchado, nácar, cuentas, borla de mostacilla dorada 25 × 23 cm Tabakalera, San Sebastián

Decoraciones Corporales es una investigación en curso sobre los ornamentos de las indumentarias festivas andinas como sistemas estéticos y espirituales vivos. En la cosmovisión aymara los objetos tienen alma — los textiles no son telas decoradas sino seres portadores de historia, memoria y agencia. Desde esa convicción, este proyecto toma los ornamentos de los trajes de carnaval andino y los desplaza de su escala original al espacio escultórico: los magnifica, los convierte en volumen y presencia, y propone que esas tradiciones no son supervivencias del pasado sino sistemas artísticos en constante transformación. El proyecto comenzó en 2024 con una serie de piezas en cartón entorchado e hilo que amplificaban figuras de los trajes festivos andinos — corazones, serpientes, arcángeles — extraídas de las indumentarias de los danzantes de carnaval y festividades religiosas del altiplano. En 2026, durante una residencia de creación en Tabakalera (Centro Internacional de Cultura Contemporánea, San Sebastián), la investigación dio un salto: el proyecto comenzó a cruzar los ornamentos andinos con el ornamento sacro europeo. Fotografiando la arquitectura barroca de las iglesias vascas y revisando colecciones de museos con joyería y metalurgia precolombina, las nuevas piezas empezaron a materializar ese encuentro — dos tradiciones del oro que se cruzaron violentamente y que, sin embargo, produjeron algo que ninguna de las dos poseía por separado. Las esculturas textiles producidas en Tabakalera combinan felpa, nácar, mostacillas, telas africanas y acrílico cortado con láser, tomando como referentes visuales piezas de orfebrería prehispánica — orejeras, pectorales, tocados — y trasladando su lógica formal al espacio tridimensional.

Decoraciones corporales